jueves, 3 de agosto de 2017

Por qué estudiar filosofía en la actualidad. Introducción, 3a pte.



Por otra parte, la Academia misma nace de los filósofos. El Liceo, el Simposio, la Paideia griega nacen en el seno de la filosofía. ¿Cómo, pues, se puede concebir ahora una educación sin esa base? ¿Será este asunto como querer edificar sin fundamento? Precisamente este es el tema que queremos tratar en este escrito con el fin de ayudarnos a reflexionar en algo que no es muy común hacerlo, pero no por ello, menospreciable.

Existe toda una problemática dinámica impidiendo que se dé este proceso que tanta falta le hace al país.


El bajo ingreso y la deserción escolar, la tendencia a lo instantáneo, inmediato, fragmentario y utilitario, la tergiversación actual de lo que vale, la falta de concatenación y fragmentación de los saberes actuales y la enajenación virtual que nos rodean parecieran anunciar el ocaso de la ciencia que dio a luz a la educación.

Cabe, entonces, reflexionar en primer lugar sobre elementos fundamentales de la filosofía, con el fin de retomar su esencia, lo que es en sí, lo que hizo que, de alguna forma, de sus reflexiones surgieran las bases de las civilizaciones de las diferentes culturas del mundo.
En segundo lugar, enfrentar el problema de su devaluación actual. El menosprecio hacia las humanidades y más específicamente hacia la filosofía, que nos ha llevado a la perspectiva actual, donde ya es considerada de “segundo orden” por otras disciplinas.
En tercer lugar, se examinarán algunas consideraciones presentes y que ayuden a tomar más en serio este tema vital.
Como conclusión enfocaremos la necesidad de una revaloración. El retorno a lo esencial, a lo congruente, a lo fundamental, al “amor a la sabiduría” con la actitud de Pitágoras, a la humildad de Sócrates, a los principios y causas, a lo primordial, al por qué y al para qué, al cómo, al qué, al dónde y al cuándo, pues, cómo decía Pítaco de Mitilene: “Conoce tu momento oportuno”. ¿Quién dice que no es éste el momento de oportunidad?

miércoles, 2 de agosto de 2017

Por qué estudiar filosofía en la actualidad. Introducción 2a pte.

Otro filósofo que al recibir el cargo máximo de la Secretaría de Educación en el país desencadena una avalancha de acontecimientos favorables a la educación, es José Vasconcelos. Las escuelas pasan de ocho mil a trece mil quinientas, los maestros de diecisiete mil a veintiséis mil y los alumnos de seiscientos mil a un millón. Se genera la Secretaría de Educación Pública en 1921 con dos divisiones temporales: la enseñanza indígena y la alfabetización, se promueven las bellas artes; se establecen escuelas primarias y secundarias urbanas y rurales por todos los rincones del país; se crean escuelas técnicas, de investigación, de talleres y oficios, huertos, granjas. Al normalista lo hace universitario, se implementan bibliotecas en diferentes lugares, y muchas cosas más. [1] 

Continúa diciendo el comentarista de la Introducción a la obra recién mencionada de la Antología de textos sobre educación, de Vasconcelos:

DE LA FILOSOFÍA A LA EDUCACIÓN

Todo sistema pedagógico está marcado por una elección, la de un proyecto de hombre y de sociedad, Al asumir una concepción del hombre, el educador define su punto de partida y su metodología y determina su objetivo, la serie de valores, el ideal humano que pretende alcanzar. José Vasconcelos concibe la educación como la puesta en práctica de una filosofía; de ahí la importancia de referirnos a su obra filosófica para intentar dar un marco a su pensamiento pedagógico y a su obra educativa, "Forma parte de tal esencia de la filosofía ser un pensamiento que nace de nuevo en cada filósofo como resultado de colocarse ante el mundo como el primer hombre que lo hace objeto de su meditación.” [2]

Para él, filosofar es una forma de acercarse a todos los rincones de la existencia con la finalidad de "descubrir un sentido en el caos y una dirección en las corrientes".[3]

Se propone la tarea de revisar e integrar en un cuerpo unitario el saber válido de todos los tiempos y dar unidad a la totalidad de la existencia a través de un sistema filosófico. José Sánchez Villaseñor sintetiza así el esquema filosófico de Vasconcelos: "En el triple molde de lo físico, lo ético y lo estético, vierte toda la realidad existencial. La existencia como realidad funda la metafísica, en cuanto acción, crea la ética, y emparentada con lo absoluto, da origen a la estética".[4] 

En la búsqueda de un método para conocer la realidad existencial desconfía de la razón. "La razón no sabe de síntesis ya que pensar es disociar, dividir, la inteligencia llega necesariamente a lo absurdo porque se funda en él. El pensamiento no capta la esencia de lo real, antes estabiliza, solidifica y mata la realidad." Aspira a la unidad de lo absoluto, de ahí que rechace el instrumento de la dialéctica. Centra su discurso en la metáfora de la existencia como unidad sinfónica.[5]

La dialéctica es una especie de pentagrama relativamente fijo, indispensable para dar colocación y valor a las notas, pero en sí mismo meramente formal y vacío; la ley moral sería entonces esa suerte de disciplina que integra el sonido musical negando valor a los sones que no alcanzan cierta altura o cierto timbre; ética simplemente constructora de valores, pero la verdadera expresión y plenitud del sonido sólo se revela en los temas y se complementa en los conjuntos; tal es la estética.[6]



[1] Paráfrasis de “Introducción, 1921-1924” en Vasconcelos, José, Antología de textos sobre educación, Editorial Trillas, México, 2009, pp.18-23, (Biblioteca José Vasconcelos 21).
[2] Ramos, Samuel, Historia de la filosofía en México, Imprenta Universitaria, México, 1943, p. 144.
[3] Vasconcelos, José, “Ética”, en Obras completas, Ed. Libreros Mexicanos, México, tomo III, p. 309. 1958.
[4] Sánchez Villaseñor, José, El sistema filosófico de Vasconcelos, Polis, México, 1939, p. 11
[5] Vasconcelos, Antología… op. cit., p.16
[6] Vasconcelos, Obras... op. cit., tomo III, pp. 515y 516.

martes, 18 de julio de 2017

Por qué estudiar filosofía en la actualidad, Intro. 1a. pte.

           “Fue este rey [Netzahualcóyotl] uno de los mayores sabios 

que tuvo esta tierra, porque fue grandísimo filósofo”
“Fernando de Alva Ixtlixóchitl (1580-1648)
describió así a Netzahualcóyotl […]
por algo el rey poeta era llamado
<El segundo Quetzalcóatl>” [1]
Introducción:
¿Será coincidencia el auge educativo, cultural, social, político y artístico que hubo cuando gobernaron los filósofos reyes Netzahualcóyotl y su predecesor Quetzalcóatl? Palpémoslo nosotros mismos por medio de estos fragmentos citados:
 “[…] Y los vasallos que tenía eran todos oficiales de artes mecánicas y diestros para labrar las piedras verdes... y también para fundir plata, y hacer otras cosas, y estas artes todas tuvieron origen del dicho Quetzalcóatl […] Y más dicen que tenía todo cuanto era menester y necesario de comer y beber y que el maíz bajo su reinado era abundantísimo y las calabazas muy gordas y las mazorcas de maíz tan largas que se llevaban abrazadas; y las cañas de bledos largas y gordas... y que sembraban algodón de todos colores (y estos colores eran naturales, que así nacían) y que en el dicho pueblo de Tula se criaban muchos y diversos géneros de aves...” (Historia General de las Cosas de la Nueva España)

“[…] Más tenían del dicho Quetzalcóatl todas las riquezas del mundo, de oro y plata y piedras verdes y otras cosas preciosas, y mucha abundancia de árboles de cacao...y los dichos vasallos del dicho Quetzalcóatl estaban muy ricos y no les faltaba cosa ninguna, ni había hambre ni falta de maíz”. (Historia General de las Cosas de la Nueva España)

“[…] También hacían cosas por sus manos heroicas, que hoy en día me ha acontecido preguntar: “¿Quién hizo esa abertura en ese cerro? O ¿quién abrió esa fuente, quién descubrió esta cueva o quién hizo ese edificio?  Responden que los Toltecas...” (Historia de las Indias). [2]

jueves, 25 de mayo de 2017

Una verdadera educación. José Vasconcelos


“Una verdadera educación no es completa si le falta el aliento que sólo puede engendrar un gran propósito, un alto ideal. La conquista de la libertad y del bienestar económico, de las comodidades físicas y aun del lujo no puede colmar la aspiración humana. El fin último de la vida es algo que trasciende y que supera a los más importantes propósitos sociales, y esto nos obliga a meditar en el objeto verdadero de la vida y en lo que deberemos hacer así que hayamos conquistado la riqueza y el poderío. Por esto, una y otra vez procuramos recordar a los niños mexicanos la existencia de un alto propósito al que todo debe sacrificarse, ya que no sólo se trata de que el hombre sea libre y que produzca riqueza y la consuma dichosamente, sino de que cada hombre contribuya a la superación de la vida misma en el universo.”Vasconcelos, José, Antología de Textos de Educación, México, Trillas, 2009.pp.207-208


viernes, 20 de enero de 2017

OPORTUNIDAD EXTRAORDINARIA. (El Concepto de Tiempo de Walter Benjamin)




"DAS ZEIT": Hablando de tiempo se refiere a una oportunidad extraordinaria. Algo así como el kairós de los griegos que interrumpe para bien el continuo krónos marcando indeleblemente algo importante.

Esta expresión alemana que él utiliza significa literalmente “el tiempo”, pero no el tiempo continuo que va corriendo como la historia que hemos antes mencionado sino un tiempo muy particular. Es un momento de suspensión del continuo, de interrupción, de irrupción, de estallido, de detonación, de oportunidad. Ese es el tiempo que forma los hitos tras los que brinca el tigre, son momentos de rescate, de intervención, de redención, de mesianismo, de revolución, de crisis provocada con alto riesgo para el que lo hace. El idioma griego tiene dos palabras que ayudan a distinguir las dos variantes de tiempo del que estamos hablando, krónos: [que provee la etimología de palabras nuestras como cronología, cronómetro, crónica, y por supuesto se refiere al continuum] y kairós que es el tiempo de oportunidad, el das zeit, [el tiempo actual, la interrupción del continuo]; y esto es explicado magistralmente en este video que el Dr. En filosofía e historia, Enrique Dussel, habla sobre Walter Benjamin.[1]


LA DÉBIL FUERZA
Generalmente la persona o grupo de ellas que descubren los problemas mencionados, pertenecen al grupo de los oprimidos y a los que tienen la sartén por el mango. Lo empiezan a atacar e inmediatamente se ubican en gran peligro; todo el sistema opresor se vuelve contra ellos y son vistos como enemigos, como contrarios, como peligrosos y por lo mismo son perseguidos y enjuiciados. Pero ya señalaron algo en la historia de su época que descubrieron como prohibido y un estado de excepción. Ese acontecimiento se transformará en un hito, un parteaguas, una mónada cristalizada, identificable sólo para los que buscan tales elementos históricos e historiográficos en el acontecer y a partir de este tipo de momentos se puede ir hilvanando la historia, pero de otra manera y con otros resultados.
Su texto, plagado de metáforas, habla con fuerza a nuestra situación, por ejemplo, diciendo que debemos andar “a salto de tigre” de hito en hito, por la historia para comprenderla.


[1] Manuel R., El Dr. Enrique Dussel habla sobre Walter Benjamin y la política de la liberación, YouTube video, https://www.youtube.com/watch?v=JuGyjGosmR4#t=29.489297., min 8:35-9:40

jueves, 19 de enero de 2017

El concepto de historia de Walter Benjamin (Cont.)



1.     EL CONCEPTO DE HISTORIA
El Concepto de la Historia de Walter Benjamin publicado en en 1942, a dos años de la muerte de su autor… Se trata de reflexiones que, en 1940, cuando las circunstancias en torno a la guerra le impelen a escribirlas, llevan a su autor a percatarse de que “las había tenido en resguardo consigo mismo, a salvo incluso de él mismo, durante unos veinte años”. Son ideas que envía por correo a su amiga Gretel Adorno, “más como un manojo de hierbas juntado en paseos pensativos”, destinado a un intercambio de ideas íntimo, “que como un conjunto de tesis” que estuviera maduro ya para la publicación y preparado así para absorber el “entusiasta malentendido” que su contenido iba a provocar necesariamente.[1]


Básicamente, W. Benjamin parece estar diciendo que no podemos seguir llamando historia a lo que hasta ahora hemos denominado como tal, porque la que conocemos es sólo la historia de los vencedores, de los dominadores, la cual ensombrece toda la parte de los vencidos, de los oprimidos, de los desheredados. La primera es un continuum perpetuado por los que ostentan el poder a través de las épocas y sus simpatizantes, basado en una idea de progreso, fallido, por cierto, puesto que representa el progreso de unos cuantos. Pero la pregunta surge. ¿cómo entonces descubrir esa otra historia oculta de los desheredados, de los pobres, de los oprimidos?
          Bueno, él, poniéndonos un ejemplo aun en el mismo estilo literario que utiliza que no sigue la secuencia lógica del continuum que utilizan la mayoría de los historiadores y los filósofos, irrumpe con estallidos literarios multidimensionales con matices poliédricos multifacéticos que nos hacen cuando menos pausar lo suficiente para dejarnos la impresión de que las cosas no son tan sencillas como aparecen en la superficie, y que si queremos realmente entender un poco más su pensamiento, implica una atención total y una reflexión profunda que toca todos nuestros fundamentos, por ejemplo:
Quienquiera haya conducido la victoria hasta el día de hoy, participa en el cortejo triunfal en el cual los dominadores actuales pasan sobre aquellos que hoy yacen en tierra. La presa, como ha sido siempre costumbre, es arrastrada en el triunfo. Se la denomina con la expresión: patrimonio cultural. Éste deberá hallar en el materialista histórico un observador distante. Puesto que todo el patrimonio cultural que él abarca con la mirada tiene irremisiblemente un origen en el cual no puede pensar sin horror. Tal patrimonio debe su origen no sólo a la fatiga de los grandes genios que lo han creado, sino también a la esclavitud sin nombre de sus contemporáneos. No existe documento de cultura que no sea a la vez documento de barbarie. Y puesto que el documento de cultura no es en sí inmune a la barbarie, no lo es tampoco el proceso de la tradición, a través del cual se pasa de lo uno a lo otro. Por lo tanto, el materialista histórico se distancia en la medida de lo posible. Considera que su misión es la de pasar por la historia el cepillo a contrapelo.[2]

Eso de pasar el cepillo a contrapelo por la historia es un arte peligroso y difícil pues obliga a desmontar todo el escenario que han construido los poderosos de todas las épocas y los interesados actuales de que siga este continuum por los beneficios que les aporta. Pero este engaño colectivo se apoya en una sustentación multidisciplinaria que tiene toda una filosofía de base, historiografía seleccionada con tal propósito, un sistema educativo que trasmita la misma perspectiva por generaciones de tal manera que nada cambie para los que están en control y siempre salgan favorecidos a costa de los desamparados y destituidos. Al pasar el cepillo a contrapelo se empiezan a descubrir estos piojos.




[1] Idem.
[2] “Sección VII” en Ibid. s.p.

miércoles, 4 de enero de 2017

Walter Benjamin (Fragmento Introductorio)



Perseguido, sufriente, admirador de Baudelaire, precaria existencia, vida contra corriente, en una indefensión activa, provocada por él mismo… pero con un sueño mayúsculo, proponiéndolo a interlocutores aparentemente inexistentes, en la penumbra de una soledad casi tangible, incomprendido, sacando literalmente fuerza de la debilidad, contradictorio hasta en su ubicación en la vida siendo un judío de familia sionista, pero oprimido, y por lo mismo defensor de los oprimidos ¿Será que su lucha no fue en vano y sus cenizas las trajo la tempestad en que vivió hasta América Latina? Bolívar Echevarría lo describe magistralmente en la introducción que hace de su libro:
…Rasgos típicos de la sociabilidad de alguien que no está en buenos términos con el mundo y que lleva sin duda las de perder. A esto es necesario añadir sus malas relaciones con el dinero que, si bien no le impedían sistemáticamente --como a su héroe, Baudelaire-- “la disposición de las reservas”, el acceso a los objetos de la “alta cultura”, mantenían su vida en una situación de precario bienestar, de inseguridad permanente. Pero esta inadecuación con los usos de su tiempo, con las costumbres de su ciudad, que da a Benjamin la apariencia de alguien anacrónico o excéntrico, no puede verse solamente como un vuelco autodestructivo de sus pulsiones. Se diría, más allá de esto, que es el resultado necesario de una vida que, para afirmarse como tal, tiene que cumplirse contra la corriente, en medio de una propuesta difusa pero incondicional de inadecuación con las condiciones en las que debe desenvolverse. En este sentido, su indefensión es activa, no pasiva; no es una indefensión sufrida sino provocada por él mismo. Expresa una afectividad militante pero ambivalente ante una realidad global, sintetizadora de todas las realidades particulares que pueblan el horizonte de su experiencia; una realidad que él percibe a un tiempo como fascinante y amenazadora, como deseable y repulsiva, y en la que no es posible distinguir con claridad dónde termina lo uno y dónde comienza lo otro […] ahí está, en efecto, inocultable, el naufragio personal de Benjamin: su incapacidad de montar una carrera intelectual que pudiera sustentarlo “con decencia” y ahorrarle la necesidad de someterse a las incomprensiones teóricas de sus amigos mecenas; su torpeza catastrófica en el manejo de su situación de exiliado, que terminó por llevarle a la incruzable frontera de España y finalmente al suicidio. Pero el verdadero naufragio que está también ahí, del cual el suyo propio no es más que una alegoría, es para Benjamin un fracaso colectivo: el de un mundo completo, dentro de él, de una época y, dentro de ésta, de un proyecto.[1]


Tanto su persona como su obra son un enigma a descifrar por lo multifacético y contrastante, lo profundamente filosófico arropado en formas aparentemente discontinuas y abigarradas, lo auténticamente histórico de su ataque exteriormente en apariencia anti-histórico, la agudeza de su fina percepción de lo esencial y bello de la vida y su desprecio por lo que por lo exagerado le pareció “la jerga de rufianes” del lenguaje literalista y racionalista de los filósofos de su época. Es un personaje europeo que conlleva la crisis de diversas dialécticas encontradas y aún no resueltas, como la del marxismo-judaísmo, la del materialismo-mesianismo, la del racionalismo del filósofo contra la libre expresión del literato, Oriente y Occidente están en su misma sangre y cultura. Además, vive la crisis de la conflagración mundial en su época.
El comunismo deformado en capitalismo, el sionismo de su raza como proyecto para unificación de Europa, y las historias de los libertadores mesiánicos que le contó su madre en su infancia semita, hicieron en su interior un estallido de sustancias cuya proyección quizás sea un reflejo de lo que vemos en su filosofía de la historia, que será el marco de referencia para este pequeño ensayo que hemos titulado “Oportunidad Extraordinaria” en base a su expresión para referirse a la detonación del estallido interruptor (al que el en su lengua denominó: (das zeit) del continuum de la historia manipulada por los vencedores y sus simpatizantes, y con ello “rescatada” de su control.   (AFS. 2016 Continuará)


[1] “Introducción” en Benjamín, Walter, Tesis sobre la historia y otros fragmentos, [Trad., Edición e Intro.de Bolivar Echeverría], México, UNAM, s.f., s.p.
http://www.bolivare.unam.mx/traducciones/Sobre%20el%20concepto%20de%20historia.pdf